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Glosario veterinario

Hernia inguinal canina

Conoce todo sobre la hernia inguinal en perros, sus causas, síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento para proteger la salud de tu mascota.

Definición y guía práctica Contenido informativo

La hernia inguinal en perros es una protrusión anormal de tejido a través del canal inguinal, una abertura en la pared abdominal cercana a la ingle. Esta condición puede afectar a perros de cualquier edad y raza, y su detección temprana es fundamental para evitar complicaciones graves.

Definición y causas

Una hernia inguinal se produce cuando órganos internos, como intestinos o grasa abdominal, sobresalen a través del canal inguinal debido a un debilitamiento o defecto en la pared abdominal. En perros, puede ser congénita (presente desde el nacimiento) o adquirida, generalmente por traumatismos, esfuerzos excesivos, obesidad o envejecimiento que debilitan los tejidos de soporte.

Síntomas clínicos

Los signos pueden variar según el tamaño y contenido de la hernia, e incluyen:

  • Protuberancia visible o palpable en la zona inguinal.
  • Dolor o sensibilidad al tacto en la región afectada.
  • Cojeo o dificultad para caminar si la hernia afecta estructuras musculares.
  • Signos de malestar general, como letargia o anorexia, en casos complicados.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia clínica, examen físico y pruebas complementarias. El veterinario realizará una palpación detallada para identificar la protrusión. Se pueden emplear técnicas de imagen como radiografías o ecografías para evaluar el contenido herniado y descartar complicaciones como estrangulación o necrosis.

Tratamiento

El manejo de esta condición es principalmente quirúrgico, con el objetivo de reducir el contenido herniado y reparar la pared abdominal defectuosa. En casos leves o asintomáticos, el veterinario puede recomendar vigilancia, pero la mayoría requiere corrección para prevenir complicaciones.

Prevención y cuidados postoperatorios

Para reducir el riesgo de hernias adquiridas, es importante evitar traumatismos y controlar el peso del animal. Tras la cirugía, se deben seguir las indicaciones veterinarias para limitar la actividad física, controlar el dolor y vigilar la herida para prevenir infecciones.

Cuándo acudir al veterinario

Se recomienda consulta inmediata si se observa una protuberancia en la zona inguinal, signos de dolor intenso o cambios en el estado general del perro, ya que una hernia estrangulada puede poner en riesgo la vida del animal.