Oferta limitada -15%

Vuelta al cole

Todo lo que necesitas para la nueva temporada

Ver ofertas
Termina en
00 días
00 horas
00 min
00 seg
Glosario veterinario

Poliartritis felina

Descubre qué es la poliartritis felina, sus causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento para cuidar la salud articular de tu gato.

Definición y guía práctica Contenido informativo

La poliartritis felina es una enfermedad inflamatoria que afecta a varias articulaciones de los gatos, causando dolor, inflamación y dificultad para moverse. Esta condición puede ser primaria, de origen inmunomediado, o secundaria a infecciones o enfermedades sistémicas. Es fundamental reconocer sus signos clínicos para un diagnóstico temprano y un manejo adecuado.

Definición y causas

La poliartritis felina se caracteriza por la inflamación simultánea de varias articulaciones, lo que provoca dolor articular y limitación funcional. Las causas pueden ser variadas, entre las que destacan:

  • Poliartritis inmunomediada primaria: el sistema inmunológico ataca las articulaciones sin causa externa aparente.
  • Poliartritis infecciosa secundaria: asociada a infecciones bacterianas, virales o fúngicas que afectan el tejido articular.
  • Enfermedades sistémicas: como la leucemia felina o la peritonitis infecciosa felina, que pueden desencadenar inflamación articular.

Síntomas

Los gatos con poliartritis suelen presentar signos clínicos que incluyen:

  • Cojera o dificultad para caminar.
  • Rigidez articular, especialmente después del reposo.
  • Inflamación y dolor en varias articulaciones.
  • Letargo y disminución de la actividad.
  • Fiebre en algunos casos.
  • Disminución del apetito.

Diagnóstico

Para confirmar la poliartritis, el veterinario realizará un examen físico detallado y solicitará pruebas complementarias, tales como:

  • Radiografías para evaluar cambios articulares.
  • Análisis de sangre para detectar signos de inflamación o infección.
  • Artrocentesis: extracción y análisis del líquido sinovial para identificar células inflamatorias y posibles agentes infecciosos.
  • Pruebas serológicas para enfermedades infecciosas felinas.

Tratamiento

El manejo de esta enfermedad depende de la causa subyacente. Las opciones incluyen:

  • Antiinflamatorios no esteroideos para aliviar el dolor y la inflamación.
  • Inmunosupresores en casos de poliartritis inmunomediada.
  • Antibióticos o antifúngicos si existe infección.
  • Medidas de soporte como reposo y control del peso para reducir la carga articular.

Prevención y cuidados

La prevención puede ser limitada en casos inmunomediados, pero se recomienda:

  • Controlar enfermedades infecciosas mediante vacunación y prevención de contagios.
  • Visitas veterinarias regulares para detección temprana de problemas articulares.
  • Proporcionar una dieta equilibrada y evitar el sobrepeso.

Cuándo acudir al veterinario

Es importante consultar con un profesional ante la aparición de signos como cojera persistente, dolor evidente o cambios en la movilidad del gato, ya que un diagnóstico precoz mejora el pronóstico y la calidad de vida del animal.