Por qué no basta con multiplicar por siete
El mito de «un año de perro = siete humanos» es demasiado simple. El primer año cuenta como unos 15 años humanos; después cada año añade entre 4 y 6 según el tamaño (razas pequeñas envejecen más despacio que las gigantes). Los gatos siguen otra curva, con senior a partir de unos 7–8 años.